
Por
José Enrique Villarino Valdivielso
Dice el dicho céltico-druídico que a San Andrés de Teixido, en la costa de la muerte, superado el iconoclástico sepulcro compostelano, "vai de morto quen non foi de vivo" en forma de humano, ánima, cucaracha, jilguero o pulpo. Ojo, a esto último. O pulpo. Estamos asistiendo estos días a un descubrimiento sin parangón en los ámbitos de la precognición y la previsión, como nunca habíamos visto. Se dice que responde al nombre de Paul y es un pulpo teutón -los mejores son los de las rías altas gallegas-, con dotes adivinatorias comprobadas y testadas por los hechos que le han sido sometidos a sus vaticinios, circunscritos, hasta ahora, a eventos de tipo futbolístico.
Y decimos nosotros, ¿por qué sólo futbolísticos? ¿y si ponemos una caja que ponga "déficit 13%" y otra que diga "déficit 0%" para ver si se nos sienta en esta última y nos arregla de un plumazo uno de nuestros mayores males económicos? Y así podríamos seguir poniendo cajas con "productividad=caca" y "productividad=excelente" para ver si se nos sienta en ésta y dejamos de destruir PIB y exportamos mucho y tenemos superavit comercial y podemos reducir nuestro endeudamiento, aunque la vía más rápida sería volver a poner otras dos cajas que digan: " deuda=2,8 billones" y otra "deuda=centimillos de euro" y si Paul se nos sienta en esta, ni FROB, ni reforma del sistema financiero, ni leches, ni gaitas.
Lleva el pulpo Paul camino de prejubilar a la Salgado, el Sebastián, el MAFO y todo el sanedrín judeo-político-masónico-económico, con el beneficio que ello comportaría para la economía nacional. Tan sencillo como esto. Venga de buenos mejillones al pulpo -nosotros hasta propondríamos aumentar la calidad de la dieta poniéndole otros más afamados bivalvos: almejas de Carril, ostras de Arcade, vieiras de casa Mauricio en Rinlo y una copita de albariño de Terras Gaudas, para acompañar-. De un plumazo nos habríamos cargado a todo el aúlico universo publi-asesórico, cifrado en algo parecido a los 100.000 hijos de San Luis, o más, y su impacto negativo en el Presupuesto.
Decía nuestro inimitable Cunqueiro, que a veces, los santos toman formas del mundo animal, o bien se sirven de ellos, para llevar a cabo sus afanes santificadores. Léase San Froilán con el lobo, San Francisco con todos sus hermanos pájaros, reptiles, anfibios, mamíferos, etc. Hasta ahora no se había visto nada parecido a lo que ahora vemos en nuestro hermano Paul, nuestro magnánimo pulpo. Dicen las malas lenguas que todo obedece a una maquiavélica operación del supergabinete de crisis monclovita que ha comprado a la ex-KGB uno de los saldos de la casa del espía, de la guerra fría, para deshacerse de su gabinete de ineptos. Bastaría para seguir gobernándonos sólo Zapatero y Paul, el pulpo, colocado sobre su cabeza, como no podía ser menos, a modo de cataplasma, barrineta, perpetuándose otras tres, cuatro, cinco, o más, legislaturas. Y todo arreglado.
Se dice, que mientras tanto, todos los años, el leader de la oposición, después de asistir a la feria de Carballiño, la afamada feria anual del pulpo, irremediablemente dirige sus pasos a cumplir con San Andrés en Teixido y alguien le vio tomar cuerpo de oso amoroso, que la mitad del año come bayas plácidamente y la otra, hiberna y sestea. Otros, por el contrario, opinan que tomó el corpachón de Don Manuel, el de Vilalba. Fraga, claro. Y vuelta a empezar ... Ya lo decía alguien: la Historia, se repite, o la repetimos, decimos nosotros.
Moraleja, en galaico:
entón, ¿qué facemos?,¿matamos, cocémolo polbo e xantámolo, ou deixámolo estar? Por un lado, xa vedes, e polo outro que queredes que vos diga. Mentres, que os Santos Andresiño e máis Froilán miren esta tarde pola nosa selección, a vermella e gualda, e veñan a casa co copo do mundo mundial. E logo xa veremos de facer co polbo, e si se tercia, coa mai que o pariu.
Como el agua.