10 octubre, 2018

¿Quién miente?

El pasado miércoles compareció ante la Comisión de Investigación del Accidente del Alvia 04155 del Congreso de los Diputados, entre otros cuatro comparecientes, el ex Presidente de la  oficial Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) Sr Rallo Guinot.


En su comparecencia, plagada de lagunas y de lanzamientos de balones fuera, a pesar de ser el máximo responsable de la comisión, deslizó un aserto del que horas más tarde tuvo que desdecirse y tragarse con patatas, bajo la amenaza de una querella de la presidenta del Congreso, ex ministra de Fomento cuando ocurrió el accidente.

Lo que dijo el ex presidente de la CIAF era que él estaba dispuesto a repetir la investigación, dadas las críticas que ésta recibió, confirmadas por la Agencia Europea del Ferrocarril (ERA) en dos aspectos básicos: 1) que la CIAF no era independiente y 2) que no entró a investigar las causas raíz del accidente.

Según sus palabras, esta disposición a repetir la investigación se la trasladó a la ex ministra quien le manifestó su negativa a que ello fuese así y que era un tema cerrado. Poco tardaron los partidos responsables del accidente de conchabarse para intentar neutralizar los neutrones que se les venían encima.

Rápidamente, salió la exministra Pastor a exigir la rectificación del ex presidente de la CIAF bajo la amenaza de los tribunales, negando rotundamente que ella se viera con el susodicho ex presidente de la CIAF y que dijera nada al respecto de no reabrir la investigación.

Escasas siete horas más tarde de la comparecencia del señor Rallo, éste en un acto inaudito de cualquier comisión de investigación, volvió a comparecer para desdecirse de lo dicho por la mañana y negar que la ministra le hubiese dicho nada de lo que él mismo aseveró por la mañana. Si la primera comparecencia fueron una retahíla de "no recuerdo", "no se", llena de silencios y encogimientos de hombros y caras de circunstancias, la de la tarde fue un esperpento, dantesco. Como suena.

Obligar a una persona a comparecer por dos veces, diciendo en la primera sesión "A", para decir "Z" en la segunda, es un oprobio al compareciente y una cobardía por parte de éste. Y un desdecoro de los partidos cuyos ministros de Fomento fueron responsables políticos   -y a lo mejor responsables dolosos penalmente-  del accidente, que violentaron la esencia de una comparecencia y una comisión de investigación, bajo amenazas.

Corolario nº 1:  
La bochornosa doble comparecencia corrobora la existencia de presiones políticas y dependencia de la CIAF de Fomento 

¿Alguién dijo que la CIAF y Fomento y Fomento y la CIAF eran y son independientes? El miércoles tarde ya supimos la respuesta ya que, incluso a un expresidente jubilado, se le obliga a cir A, donde dijo Z de la manera más vergonzante posible.

Corolario nº 2: 
La disposición del presidente de la CIAF a repetir la investigación oficial demuestra que la investigación tuvo importantes lagunas y ocultaciones

Nada más evidente que la investigación oficial del accidente, la llevada a cabo por la CIAF, no fue verosímil, ni fiable, ni rigurosa, ni independiente, que hasta el mismísimo presidente, entonces, de la comisión se prestaba a hacer una nueva investigación, a la que la ministra, entonces, se negó.

Corolario nº 3:
La curva de A Grandeira no estaba protegida, dependiendo exclusivamente del riesgo humano

Dijera lo que dijera el informe de la CIAF, su presidente Rallo, admitió en la comparecencia que la curva de A Grandeira no estaba protegida.

Visto lo visto y oído lo oído en la comparecencia del expresidente de la CIAF, no caben muchas dudas sobre quién miente.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No olviden que la hija de Rallo trabaja en Fomento. Por eso papá protegió a la niña.

Anónimo dijo...

Tu

Anónimo dijo...

La información puede estar filtrada, manipulada y también contrastada y no es manipulación, no es engaño. Se ha escrito mucho sobre el tema y los mejor informados, que tengan lo que hay que tener para rebatir con hechos (no demagogia) cualquier exposición. Aparte de las conclusiones que cada uno ya ha sacado de las causas del luctuosos accidente, en el escrito se dicen cosas importantes y no las dice el autor del escrito, que no lleva firma personal: 'Lo que dijo el ex presidente de la CIAF era que él estaba dispuesto a repetir la investigación, dadas las críticas que ésta recibió, confirmadas por la Agencia Europea del Ferrocarril (ERA) en dos aspectos básicos: 1) que la CIAF no era independiente y 2) que no entró a investigar las causas raíz del accidente.' Hay que releer el artículo con entendimiento, sabiendo distinguir sujeto, verbo y predicado, para no soltar un 'Tu'(sin acento, como pronombre que sustituye al nombre) gratuitamente, haciendo mención a que miente el escrito de FTF, cuando lo que hace el escrito es narrar hechos. Hay que reflejar algo de formación, algo de cultura, aunque no se esté de acuerdo con lo leído, esencialmente para poderlo entender, para poder discernir lo escrito. A veces la pasión obnubila el entendimiento. Hay pasiones y hay fata de re-conocimiento, hay una negación a re-conocer la verdad de los hechos. El re-conocimiento de la 'verdad' favorece a los clientes de Renfe, favorece al maquinista implicado en el accidente y a todos los maquinistas, que no se verán expuestos a situaciones parecidas por el capricho de los políticos de primera línea, favorecerá a los familiares de las víctimas del accidente, favorecerá a todos los potenciales clientes del ferrocarril, favorecerá a la opinión pública. En cualquier discusión hay una exposición de hechos, de sucesos y el anónimo que escribe simplemente 'Tu (sin acento)no expone dada, como si se sintiese personalmente aludido por el escrito. Solamente puede ser un obcecado del partido que quiso ganar votos abriendo una vía sin que estuviese dotada de todas las medidas de protección y seguridad de principio a fin, sin importarle la vida de los pasajeros, la vida de los familiares de las víctimas,la vida de los empleados del ferrocarril. Un político puede no valorar la vida humana por encima de los votos a su partido, pero si el que escribe simplemente 'Tu' hubiese perdido en el accidente a una madre, a un hijo, a un hermano, a un amigo ¿se atrevería a escribir que mientes tú con la transcripción de los hechos? Seguro que quiere esclarecer la verdad y pedir responsabilidades. Si es político o adepto, lo que quiere es archivar el caso, porque este escrito no va contra otros colectivos.

Anónimo dijo...

La respuesta a quien miente es sencilla.

Aquel que fue al Congreso y fue aplaudido por el mismisimo Gabriel Rufián.

Anónimo dijo...

Anónimo 14:13

Qué pena de argumento. Su mente no debe dar para más. Qué pena.
Mire usted, la verdad es la verdad, aquí y en la Conchinchina. La diga Agamenón o su porquero.
Ser partidario (miembro o simpatizante de un partido) no exige ser su mamporrero.