11 noviembre, 2011

DEUDA, RECESIÓN, PARO Y ... QUIEBRA


 
La Europa imposible
Por
José Enrique Villarino Valdivielso
Economista
Quisiéramos equivocarnos, pero vamos hacia el caos. Nadie sabe todavía si Grecia tendrá que abandonar el euro y la Unión Monetaria, pero todo parece indicar que sí, y quizá a este país le seguirá Italia que, dado su tamaño, nos puede arrastrar a otros cuantos más. Sin embargo, ahí están Irlanda y Portugal, ya intervenidas, que parece ser están haciendo sus deberes pero cuyas economías quizá no resistan tampoco otra nueva arremetida de las agencias de rating y de los que algunos llaman especuladores y no tan especuladores mercados financieros. Por cierto, de quien nadie habla es de Islandia, que fue la primera en que se destapó la olla de las contradicciones y los pufos sobre los que asentaban su economía. Ellos están saliendo de "su" crisis a su manera y no parece irles nada mal. Procesaron a sus máximos responsables políticos y dejaron quebrar a sus bancos y, más o menos, el que la hizó, la pagó. Por el contrario, en la Europa continental y, sobre todo, en sus paises más desarrollados, mete mano todo el mundo para resolver la crisis que, en mayor o menor medida, padecen todos los socios de la UE. Capitanean la cruzada Alemania y Francia, que imparten doctrina a diestro y siniestro.

Los males vienen de antaño, de muy antaño. Los próceres que en los finales de los 40 y 50 del pasado siglo hablaban de la Unión Europea, tenían más en su cabeza una homologación política de los paises de la europa libre, salida de una cruel guerra mundial y dividida en dos bandos, la europa libre y la europa bajo la opresión de la extinta Unión Soviética. Paradójicamente, empezaron creando una Comunidad del Carbón y del Acero, una alianza económica, que sería el embrión del Mercado Común, luego llamado Unión Económica Europea y, más tarde Unión Europea. La unión política se quedó en el camino y finalmente la UE se amplió de los 12 a los 15 y, finalmente a los ventimuchos, 27, porque todavía quedan algunos fuera.

La UE ha recorrido el camino al revés. Sin un sustrato político, se creó una alianza económica, que de alianza tiene poco y que pretende conjugar los intereses de un numeroso y variopinto patio de vecinos. La economía española poco tiene que ver con la alemana, poco con la francesa. La italiana con la griega, ésta con la española, ni todas ellas con las escandinavas y mucho menos con las últimamente adoptadas de los antiguos paises satélites de la Unión Soviética. Tengo pendiente hacer un estudio cluster de la economías europeas para saber cuántos grupos más o menos homogéneos saldrían. Yo apostaría que no menos de tres; más bien cuatro. Quizá, un primer núcleo duro con Alemania, Francia, Inglaterra y dos o tres escandinavos como núcleo duro; los mediterráneos objeto de tormentas: Italia, España; un tercero con Portugal, Irlanda, Islandia y los eslovacos, eslovenios y, finalmente el resto de paises ex-soviéticos.

Casi todos, por no decir todos, Europa entera, hemos estado viviendo del cuento por decirlo de forma resumida. Todos tirando de chequera y endeudamiento, con porcentajes del orden de los 300-400% de sus respectivos PIBs y todos sus sectores económicos y todos, de forma más acusada cuando se desató la crisis. Los gobiernos, por supuesto también, desequilibrando sus cuentas públicas y con muy serios, pero que muy serios problemas para financiar los déficits. Pero es que el sector financiero es el que más endeudado está en paises emblemáticos como UK y Alemania en Europa, a quienes los gobiernos se han lanzado en su auxilio, detrayendo recursos para la economía productiva (empresas) y familias. NO hay más margen para seguir financiando la deuda y NO existe crecimiento económico, ni se le espera, salvo contadas excepciones. El cuadro que dibuja ésto es: QUIEBRA. Pura y dura. Europa está quebrada le demos las vueltas que le demos. No habrá crecimiento hasta ni se sabe. No habrá crédito para financiar crecimiento. No habrá recurso a la deuda, ni de estado, ni privada, porque nadie financiará a nadie. La inconsciencia europea ha hecho que nuestros recursos hayan ido a parar a los fondos de pensiones americanos, los especuladores profesionales y los paises emergentes como China, Brasil, y algún otro. Llevamos camino de volver a recoger carbón a la vía, como no hace tantos años.

No queda otra que cada cual vuelva a su ser y condición, como Cenicienta luego de las doce campanadas. Una Europa de una sóla velocidad ya pasó a la historia. Habrá que volver a una Europa de tres, cuatro o cinco velocidades, o mejor de 27 velocidades y enterrar el euro. El ensayo europeo ha consistido en una unión monetaria, pero NO económica, y esto es un despropósito. No se puede tener un Banco Central Europeo y no un auténtico gobierno y una política económica unificada. Porque es muy difícil y un contradiós. Primero unión política frente a otros bloques y grandes potencias. Cuando se pueda, si se puede, unión económica. Finalmente, unión monetaria. ¡Cómo van a tener un mismo ministro de economía y una misma política económica Alemania o Portugal, o España! El proyecto es inviable y con cordura, sensatez y calma dar marcha atrás, cada cual a su moneda y una cierta tabula rasa, con quitas mútuas, y volver a empezar la casa por los cimientos, no por el tejado.

3 comentarios:

Alejandro G�mez dijo...

No sé si estás en lo cierto o no, pero desde luego "continuar con las medidas", la solución más escuchada últimamente, parece que solo estropea más la situación... este mes estamos un poco peor que el anterior, pero mejor que el próximo!!

FTF dijo...

Efectivamente, de acuerdo, la situación se ido deteriorando progresivamente y la bola, cada vez se hace más y más grande.

Anónimo dijo...

Es la burocracia de Bruselas y compañía la que quiere seguir en el machito y los bancos alemanes, franceses y demás gigantes financieros, mantener en su órbita a los paises de 2ª, 3ª y 4ª para seguirles prestando y ganar dinero a su costa