A ENDEUDARSE TOCAN
Anteayer comparecieron ante la Comisión de Fomento de las Cortes los altos cargos del ministerio y los presidentes de estas tres empresas públicas, dentro de las comparecencias, habituales en la tramitación de los Presupuestos del próximo ejercicio. Lo más sobresaliente de las comparecencias puede resumirse en tres sencillas palabras: NO HAY PASTA. No hay pasta en los Presupuestos 2010 para no gravar todavía más el déficit presupuestario de la administracion general del Estado. Por tanto, no queda otra que acudir al endeudamiento. El gobierno autoriza a AENA a endeudarse en casi 2.000 millones de euros en el ejercicio y compensar la congelación de las tasas aeroportuarias. Para finales de 2010 su deuda acumulada habrá ascendido a algo más de 12.000 millones de euros y 14.000 en 2012, según la previsión oficial. Mientras, este año este organismo autónomo tendrá unas pérdidas de 600 millones de euros, siempre atribuidos en su totalidad a la crisis de la economía, el turismo y la movilidad, nunca a, algo o mucho, de mala gestión. Por lo que respecta a RENFE Operadora, el ejecutivo NO va a abonar la compensación a Cercanías y Media Distancia por sus déficits de explotación por valor de aproximadamente 350 millones de euros. Este déficit también se va a financiar con mayor deuda de esta empresa pública bajo autorización del gobierno que ya se pone en un acumulado de 5200 millones de euros. Este año esta empresa tendrá unas pérdidas de casi 800 millones de euros y no cumplirá el Contrato Programa. Como dijo su presidente en la comparecencia "el Contrato Programa ha saltado por los aires debido a la crisis económica". Sr Presidente, una pregunta: ¿sólo debido a la crisis económica? ADIF, al estar integrada en la estructura ministerial tiene una cuenta de pérdidas y ganancias ficticia ya que sus ingresos son equivalentes a los cánones que por una retaíla de conceptos le paga la Operadora, dejando un pequeño márgen como beneficio llamado de "gestión" y una abultada deuda. Para el año que viene, dice el reciente designado presidente de RENFE, habrá que hacer un nuevo contrato conforme al escenario económico actual. Para echarnos a temblar. Este nuevo presidente sólo parece reparar y echar la culpa de esta situación de la compañía a la imposibilidad de obtener mayores ingresos por causa de la caída de la demanda de viajes y para nada se acuerda de que sí es posible recortar gastos. De esto, nadie habla.
Esta política de financiar los déficits con deuda es algo así como salir de guatemala y meternos en guatepeor. Se maquilla el presupuesto, borrando de él estas pérdidas, pero incrementando la deuda del Estado, con el añadido de tener que hacer frente, además, al servicio de dicha deuda. Es decir, a los intereses a pagar por el principal. ¿Qué es mejor/peor, el remedio o la enfermedad? Juzguen uds.
Nada descabellada era la idea expuesta por el sr Pere Macías de CIU de hacer un profundo exámen para ver qué inversiones y gastos en infraestructuras son verdaderamente necesarios y urgentes en estos momentos y diferir los que así no lo sean, para mejores tiempos. Razonable propuesta. Pues, el resto de partidos interpelantes y autoridades interpeladas, NI PUÑETRO CASO. Que no nos falte de ná. 47 y más aeropuertos, Alta Velocidad de este a oeste y de norte a sur, más red convencional, más trenes, más autovías, más metros en casi todas las ciudades, más metros ligeros, más tranvías, más intercambiadores, .... más, más y más. ¿Todas estas infreaestructuras son necesarias?, ¿Todas ellas crean riqueza? El gobierno, éste y anteriores es y han sido bastante -mucho- irresponsables. Todo ello lo tenemos que financiar con dinero prestado del exterior ya que está endeudado y mucho el sector financiero, endeudadas y mucho las familias y las instituciones sin fines de lucro, endeudadas y mucho las empresas, endeudado y mucho el sector público con la administración central, las autonomías y las empresas públicas a la cabeza. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y seguimos apostando a vivir todavía más por encima. Lo malo -estos políticos parecen pensar que lo bueno- es que estos festejos los van a tener que pagar nuestros hijos y nietos. Y mientras, a ganar elecciones.
"Porca miseria" de política.